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Salario mínimo sube, pero familias siguen sin cubrir gastos esenciales, según experto

El economista Winston Marte advirtió que el incremento del 8 % al salario mínimo no sectorizado, dispuesto por el Ministerio de Trabajo y vigente desde este mes de febrero, aunque representa un alivio parcial para los trabajadores, sigue siendo insuficiente frente al costo real de la vida en República Dominicana.

El ajuste salarial establece que los empleados de grandes empresas recibirán 29,988 pesos mensuales (aumento de 2,000 pesos), los de medianas empresas 27,489.60 pesos (1,832 pesos adicionales), los de pequeñas empresas 18,421 pesos (1,228 pesos más) y los de microempresas 16,993 pesos (1,133 pesos de incremento). El promedio del aumento ronda los 1,500 pesos mensuales.

Sin embargo, Marte explicó que al comparar estos montos con el costo de la canasta básica familiar, medida por el Banco Central y dividida en quintiles, solo los trabajadores de grandes empresas podrían cubrir el quintil más bajo, equivalente a 29,150 pesos. Los demás asalariados, especialmente quienes laboran en microempresas, enfrentan un déficit significativo: necesitarían hasta 12,000 pesos adicionales para cubrir la canasta más económica.

Economista Winston Marte habla aumento de precios de los alimentos

“Esa situación obliga a las familias a endeudarse con familiares, amigos y prestamistas informales que cargan altos intereses, generando precariedad económica y limitando la capacidad de ahorro”, señaló Marte.

El economista subrayó que el gasto en alimentos y bebidas no alcohólicas representa el 31 % del presupuesto de las familias de menores ingresos. En 2025, la inflación en este renglón fue de 8.2 %, casi el doble de la inflación general del país. Esto contrasta con la tendencia internacional: según la FAO, los precios de los alimentos a nivel global solo aumentaron 2.3 % en 2025 y han disminuido 22.4 % desde marzo de 2022.

Marte insistió en que la diferencia entre la inflación local y la internacional refleja debilidades estructurales en la producción nacional de alimentos. Por ello, recomendó que las políticas públicas se orienten a:

  • Aumentar la productividad agrícola mediante asistencia técnica y acceso a tecnologías.
  • Fomentar la producción de hortalizas y vegetales para diversificar la oferta alimentaria.
  • Dotar de semillas de calidad a los productores para mejorar el rendimiento.
  • Impulsar innovaciones en la agroindustria que permitan reducir costos y mejorar la competitividad.

“Frenar el aumento de precios de los alimentos ayudaría a mejorar el poder adquisitivo de las familias dominicanas y reduciría la presión sobre los salarios”, concluyó Marte, al destacar que el reto no es solo salarial, sino de productividad y eficiencia en la economía nacional.