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Tu marca es dinero: ¿por qué registrar su nombre es una inversión?

República Dominicana se destaca como uno de los tres países de América Latina con la mayor proporción de jóvenes emprendedores, alcanzando un 42.9%, según el informe de la empresa Alegra (2023), titulado Latinoamérica Emprende: Un análisis de las mipymes en la región. Sin embargo, a menudo los emprendedores se enfocan en vender, invertir y posicionarse, mientras descuidan la protección de lo más valioso: su identidad comercial.

Entonces, ¿por qué es crucial registrar su marca o logotipo? ¿Es un gasto adicional o una inversión? ¿Basta con tener el nombre en redes sociales? La experta en derecho corporativo Dimisel Hernández Sánchez señala a elDinero que “cuando usted registra su marca, está convirtiendo su creatividad en un activo protegido”.

Hernández agrega que este registro no solo permite usarla con tranquilidad, sino que también proporciona un respaldo legal para evitar que otros se beneficien del esfuerzo invertido en su posicionamiento. Además, resalta que registrar la marca ayuda a prevenir pérdidas innecesarias.

“Imagine invertir en publicidad, redes sociales, empaques, papelería y captación de clientes, y luego descubrir que el nombre ya pertenece a otro o que le roban la identidad corporativa que venía utilizando. Eso puede obligarlo a cambiarlo todo, perder reconocimiento y gastar dos veces”, expresa la experta.

La asesora legal enfatiza que una marca protegida permite un crecimiento ordenado, ofrece una identidad clara, genera confianza en socios y clientes y abre la puerta a oportunidades como licencias, franquicias o alianzas. En otras palabras, no se trata de un gasto operativo, sino de una manera de cuidar y multiplicar el valor del negocio.

Ante una auditoría o valoración de empresa para una posible venta, Hernández precisa que tiene un peso importante. Explica que una marca registrada no es solo un nombre, sino un activo que puede valorarse económicamente a través de un estudio de mercado.

“Cuando una empresa entra en un proceso de auditoría o venta, no solo se analizan los equipos, las cuentas o los contratos”, detalla la especialista.

“También se evalúa qué tan reconocida está la marca, si está protegida legalmente y si puede seguir generando ingresos en el futuro”, agregó Hernández al tiempo de especificar que una marca registrada puede aumentar el precio del negocio por tres razones principales: brinda seguridad al comprador para utilizarla sin conflictos, evita riesgos legales y permite monetizarla mediante licencias, franquicias o expansión.

Por el contrario, advierte que, sin una marca registrada, la empresa vale menos, ya que gran parte del posicionamiento y la reputación no se pueden transferir con certeza. En cambio, cuando la marca está registrada, ese prestigio puede transformarse en valor económico a favor del vendedor.

“Si no tiene el registro de marca, el comprador podrá negociar un precio menor debido al riesgo que supone la transacción sin contar con los registros necesarios”, alerta la experta en derecho corporativo.

Hernández argumenta que cuando un negocio enfrenta una reclamación o demanda por usar una marca ajena, el problema va más allá de cambiar el nombre o el logotipo. “El costo es legal, operativo, comercial y reputacional”, enfatiza.

La abogada desglosa las implicaciones comenzando por el costo legal. “Debe contratar abogados especializados en propiedad intelectual para defenderse, negociar o responder al proceso”, indica.

Luego, subraya, viene el costo del rebranding. “Hay que volver a pagar diseñadores, modificar el logotipo, las redes sociales, la página web, la papelería, los empaques, los rótulos, los contratos, las facturas, las campañas publicitarias y la comunicación con los clientes. En muchos negocios, esto supera fácilmente lo que hubiese costado registrar la marca desde el inicio”, enfatiza.

Paso a paso
Hernández señala cinco pasos para registrar una marca en la República Dominicana. Para iniciar el proceso en la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI), el primer paso es definir con precisión los productos o servicios, basándose en la Clasificación de Niza y considerando tanto la oferta actual como la futura.

Una vez identificados, se procede a someter la solicitud a través de la plataforma digital, donde se debe especificar el titular, el tipo de marca y adjuntar el diseño en caso de poseer un logotipo.

Tras el envío, la ONAPI evalúa en unos 10 días si la marca es distintiva y no genera confusión con registros previos. Si supera esta fase, se realiza una publicación legal que abre un período de 45 días para que terceros puedan oponerse; de no presentarse objeciones, se emite el certificado oficial, otorgando una protección legal por 10 años, renovables.

Errores que todo emprendedor debe evitar

  1. Verificación. Usar una imagen corporativa sin verificar si ya existe algo igual o parecido, lo que expone a oposiciones de terceros.
  2. Denominación descriptiva. Elegir una denominación descriptiva o débil, que puede ser objetada y no registrada. Sé creativo.
  3. A medias. Registrar solo el nombre comercial y no la marca, o viceversa. Si solo se registra uno, el otro queda expuesto.
  4. Dejar fuera. No registrar la marca para la totalidad de los productos y servicios ofrecidos o que se ofrecerán. Esto deja el negocio desprotegido.
  5. No renovar. No usar ni renovar el registro de marca. El certificado no es permanente; debe renovarse y utilizarse en el mercado.
  6. No registrar cambios. Cambiar algún elemento de la imagen y no registrarlo. La marca está protegida tal como fue presentada.